miércoles, 14 de junio de 2023

EL MAGO Y EL ENTRENADOR DE FÚTBOL

 

        Muchos se preguntarán qué relación puede haber entre el mago escapista norteamericano y el entrenador de futbol  portugués , pronto lo van a entender.

        Ambos son hombres de éxito y aunque Harry Houdini nació en 1874 y José Mourinho en 1963 a ambos les llegó el estrellato en cierta manera por una situación muy parecida.

       Cuando Houdini era pequeño vio como un buen día al poco de llegar a Estados Unidos desde Hungría, llegaron a su casa unas personas que le dijeron a su padre que ya no seguiría como Rabino en una Sinagoga en Appleton. El pequeño Erik (ese era el nombre real de Houdini) quedó traumatizado por este acontecimiento y se dijo que eso jamás le ocurriría a él. Sería un hombre de éxito costase lo que costase y, es que Houdini aunque triunfó como mago escapista, no le hubiese importado hacerlo en cualquier otro terreno. Pasaron los años y Houdini recorría los caminos polvorientos y dormía en las peores pensiones de cada pueblo que visitaba acompañado de su joven esposa Bess, llegando a salir por las noches a robar algunas patatas y asarlas con leña que encontraba en el camino para calmar el hambre. Aún así jamás renunció a que un día tendría éxito y cuando sentía que no merecía la pena, recordaba el nefasto día del despido de su padre y continuaba en la lucha. Por fin le llegó la fama, el dinero y sobre todo el éxito, a él nadie le despediría como hicieron con su padre.

    Félix Mourinho era el padre del entrenador de fútbol José Mourinho y también fue jugador y entrenador de fútbol en Portugal. Cuando Félix en 1983 entrenaba el equipo de primera división portuguesa Rio Ave F.C., también como le sucedió al padre de Houdini , llegaron unos señores a su casa y le indicaron que debido a los malos resultados, quedaba destituido como entrenador del equipo. Aunque José Mohurinho ya  tenía veinte años, tuvo el mismo sentimiento que el pequeño mago y también se juró que nadie pegaría jamás en la puerta de su casa y le despediría. Y fue así como Mourinho se preparó y trabajó duro para convertirse en uno de los entrenadores más populares de la historia del fútbol.

    Se podría decir que el “fracaso” de los padres de nuestros dos protagonistas fue un impulso para el éxito de sus hijos.