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martes, 7 de abril de 2026

¿QUÉ ES LA ADIVINACIÓN? EN BUSCA DEL LIBRO PERDIDO

 


Siempre me ha llamado la atención las historias curiosas del mundo de la magia y, me topé con una que me llamó de forma llamativa mi atención y que quiero compartir con vosotros. Pude descubrirlo en el volumen número 9 de revista semestral Maese Coral cuyo director es el gran historiador de la magia Ramón Mayrata. En la pagina 45 de dicha revista nos encontramos con el excelente articulo de Martín Pacheco y titulado Cumberland en castellano.

Antes de hablar de lo que más me ha llamado la atención del artículo os voy a contar algo de manera muy breve sobre quien fue nuestro protagonista. En el cine español conocemos el landismo como el cine que el gran actor Alfredo Landa interpretaba en la década de los setenta. Pues bien en el último cuarto del siglo XIX se hizo muy famoso un mago inglés al que se conoció con el nombre de Stuart Cumberland quien con el tiempo se convirtió en la persona conocida por lo que se llamó el cumberlandismo. Fue ayudante de otro famoso mago llamado Irving Bishop, de quien conoció la técnica que haría famoso a ambos. Cuando Cumberland siendo aun muy joven dejó el espectáculo de Bishop por discrepancias personales, nuestro protagonista preparó su propio espectáculo con el que recorrió varios países con un número que desafiaba todo lo que la inteligencia puede llegar a comprender. Lo más curioso es que tanto Cumberland como Bishop es que ellos aseguraban que no había ningún tipo de truco y que nada tenía que ver con otros efecto de mentalismo. Para poneros en contexto voy a intentar explicar en que consistía el “fenómeno”. Encontrar un objeto escondido solo con tocar la mano de la persona que anteriormente lo había escondido. Adivinar una palabra o número que alguien piensa y sin que lo dibujar un objeto oculto guiándose tan solo por la presión o movimientos de quien lo pensó. Todo esto lo realizaba con tan solo ciencia, o eso era lo que confesaba. Lo curioso de lo que se conoció como cumberlandismo no fue Cumberland ni Bishop quienes lo presentaron por primera vez. Su “inventor” fue un señor llamado Jhon Randall Brrown quien lo llamó “lectura muscular”. Ahora que para quien no conocía la existencia y vida de Stuart Cumberland y también para los que la conocían os voy a contar lo que en realidad me llamó extraordinariamente la atención.

Era sabido por mucha gente interesada en la historia de la magia que conocían que Cumberland estuvo en España dando conferencia y actuaciones e, incluso que tenía varios libros escritos en idioma inglés. El primero de estos libros fue le llamado A Thought-Reader´s Thoughts escrito en 1888, pero recientemente se ha descubierto que justo en 1887 Cumberland escribió un libro en español y al que titulo ¿Que es la Adivinación? Publicado por Fuentes y Capdeville y que contenía 37 páginas. Hasta aquí lo podíamos contar como una rareza, pero lo más sorprendente de esta historia en que tan solo se ha localizado una unidad de dicho libro. Es decir tan solo existe un libro en todo el mundo escrito en español escrito por Cumberland, escrito en español y llamado ¿Qué es la adivinación? El libro se encuentra en la Senate House Library, dependiente de la Universidad de Londres y donde se encuentran más de 13.000 volúmenes. El problema es que no han querido dar ni tan siquiera una copia de dicho libro.

He decidido escribir este articulo en mi blog por si algún amante de la magia o literatura tiene en su librería un libro con dicho titulo o lo encuentra en algún rastrillo y así sabe el valor sobre todo histórico de dicho volumen de tan solo 37 páginas y sin desmerecer su valor económico. Suerte.




jueves, 15 de junio de 2023

miércoles, 14 de junio de 2023

EL MAGO Y EL ENTRENADOR DE FÚTBOL

 

        Muchos se preguntarán qué relación puede haber entre el mago escapista norteamericano y el entrenador de futbol  portugués , pronto lo van a entender.

        Ambos son hombres de éxito y aunque Harry Houdini nació en 1874 y José Mourinho en 1963 a ambos les llegó el estrellato en cierta manera por una situación muy parecida.

       Cuando Houdini era pequeño vio como un buen día al poco de llegar a Estados Unidos desde Hungría, llegaron a su casa unas personas que le dijeron a su padre que ya no seguiría como Rabino en una Sinagoga en Appleton. El pequeño Erik (ese era el nombre real de Houdini) quedó traumatizado por este acontecimiento y se dijo que eso jamás le ocurriría a él. Sería un hombre de éxito costase lo que costase y, es que Houdini aunque triunfó como mago escapista, no le hubiese importado hacerlo en cualquier otro terreno. Pasaron los años y Houdini recorría los caminos polvorientos y dormía en las peores pensiones de cada pueblo que visitaba acompañado de su joven esposa Bess, llegando a salir por las noches a robar algunas patatas y asarlas con leña que encontraba en el camino para calmar el hambre. Aún así jamás renunció a que un día tendría éxito y cuando sentía que no merecía la pena, recordaba el nefasto día del despido de su padre y continuaba en la lucha. Por fin le llegó la fama, el dinero y sobre todo el éxito, a él nadie le despediría como hicieron con su padre.

    Félix Mourinho era el padre del entrenador de fútbol José Mourinho y también fue jugador y entrenador de fútbol en Portugal. Cuando Félix en 1983 entrenaba el equipo de primera división portuguesa Rio Ave F.C., también como le sucedió al padre de Houdini , llegaron unos señores a su casa y le indicaron que debido a los malos resultados, quedaba destituido como entrenador del equipo. Aunque José Mohurinho ya  tenía veinte años, tuvo el mismo sentimiento que el pequeño mago y también se juró que nadie pegaría jamás en la puerta de su casa y le despediría. Y fue así como Mourinho se preparó y trabajó duro para convertirse en uno de los entrenadores más populares de la historia del fútbol.

    Se podría decir que el “fracaso” de los padres de nuestros dos protagonistas fue un impulso para el éxito de sus hijos.

viernes, 7 de abril de 2023

EL PEOR ENEMIGO DE UN MAGO

                Después de tanto tiempo sin pronunciarme en este mi querido blog de magia, me decidí a escribir una historia que une a dos personajes de distinta época y distintas profesiones. Pensé que sería bueno conocer una coincidencia entre el gran mago Houdini y el actual entrenador de futbol  José Mourinho. Pero esa historia tendrá que esperar para mejor momento, ahora quiero contar un hecho que me aconteció y que no quiero irme al otro mundo sin contarlo.

                Corría el mes de abril de 2020, estábamos en plena pandemia de la maldita covid, cuando recibí un WhatsApp de un amigo que me pedía grabase un video corto para un festival de magia infantil que se realizaba con gran éxito  cada año en nuestra ciudad. Ese año sería imposible hacerlo en vivo, así que las redes informáticas harían que los niños pudiesen disfrutar de la magia desde sus hogares o sus habitaciones de hospital.

                Aquello me dio una alegría inmensa, pues acababa de jubilarme y pensé que sería un hermoso broche a mi vida dentro de la magia, seguramente ya no volvería a hacer  nada relacionado con el ilusionismo por el resto de mi vida. Agradecí  enormemente que se acordaran de éste humilde mago y comencé a pensar qué podía hacer que le gustara a los niños.

                Después de encontrar un jueguecito con cartas que cambiaban de color, me estrujé la mente para buscar un guion que sirviera para dar ánimos a los niños que en ese momento pasaban por  dificultades de salud. No fue fácil pues había que tener mucho tacto para no solo no molestar, pues lo principal era impactar a los niños con aquel juego.

                Llegó el momento de la grabación y fue mi hijo el encargado de ese trabajo. Comencé enviando saludos a todos los niños que me estaban viendo y diciendo que en el próximo año podríamos vernos y abrazarnos porque aquel maldito bicho ya no estaría entre nosotros. Aquí tengo que hacer un inciso y, es que poco antes de comenzar la grabación pensé que sería buena idea “atravesarme una cuerda por el cuello” antes de comenzar con el efecto de las cartas y mientras hablaba, sin darle importancia a tal hecho,  algo que había realizado en infinidad de veces para los niños y comprobando que les gustaba. Cuando visioné el contenido del video quedé muy satisfecho con mi trabajo y lo envié para que junto al resto de videos de otros compañeros fuese divulgado por diferentes lugares. En un principio recibí la felicitación por mi trabajo, cosa que me alegró sobremanera. El problema empezó cuando un par de días después volví  a recibir un WhatsApp de la misma persona que me había felicitado por mi trabajo pidiéndome que volviese a grabar el video, pero en esta ocasión quitando la parte en la que me atravesaba el cuello con una cuerda. Según parece, un comité de sabios encabezado por el sabio mayor del reino había decidido que mi número no era adecuado para mostrarlo a los niños. Para “todos” era peligroso que los niños pudiesen intentar atravesarse una cuerda por su cuello y podía haber algún grave accidente. ¡Manda huevos!, pensé mientras leía. Por esa misma regla de tres, ningún niño debería de ver la película Superman porque pueden arrojarse desde sus ventanas intentando imitar al actor.

                Mi contestación a lo que para mí significaba una ignorancia total sobre filosofía mágica, fue que no pensaba cambiar ni un solo segundo de aquella grabación y, que por favor fuese avisado la próxima vez que una grabación mía tuviese que ser expuesta por un grupo de censores. La respuesta fue que este grupo tan solo habían dado su opinión, pero que si yo quería sería expuesta tal y como yo lo había grabado, junto al resto de grabaciones de otros magos. Respiré tranquilo al saberlo y pedí que por favor fuese expuesta tal cual fue grabada. La contestación fue que no me preocupase, pues así se haría. Por desgracia tengo que contar que todas las grabaciones de todos los magos fueron expuestas, menos la mía. Se ve que aquella contestación fue para no entrar en un debate sobre la conveniencia de ser visualizada por niños tal y como yo lo había realizado, en definitiva…………fui engañado por mis propios compañeros y amigos.

                Aquello me causó un gran dolor. No solo me sentí traicionado, comprobé que tantos años de estudios de la filosofía mágica, historia de nuestro arte, de cómo se debe de presentar un efecto de magia, todos aquellos libros y artículos que leí, fueron inútiles ante lo que yo considero un grupo de ignorantes que lo único que quisieron con ese hecho fue aparentar ser unos verdaderos sabios en lo referente a lo que se debe o no de hacer en un espectáculo para niños. A mí se me puede criticar mi forma de actuar, mi elección de los efectos, o cualquier otra cosa, pero pensar que no sé distinguir entre lo que se puede o no se puede exponer ante unos niños, me parece cuanto mínimo una falta de respeto hacia mi persona. Ese video lo mostré a infinidad de compañeros magos junto a la pregunta si veían algo para que un niño o niña no pudiese verlo y, nunca vieron nada que lo impidiese, al contrario, se sorprendían de que hubiese recibido esa crítica.

                Lo curioso de todo esto, es que al poco tiempo salió una niña de tan solo siete años en el programa de Got Talent, haciendo un número de atravesar una cuerda por su cuello. Ese momento lo han repetido en esa misma cadena, infinidad de veces. ¿Habéis oído críticas por ello? ¿Una niña de siete años no influye en otra niña y un adulto sí? ¡Menuda estupidez!

                Con esto lo que he querido reflejar es que el mejor enemigo de un mago es otro mago. Aunque esto hizo que me quedase sin que se emitiera mi actuación y sin dos “buenos amigos”.

 

 

miércoles, 4 de septiembre de 2013

DIBUJO DE PABLO RODRIGUEZ

Este dibujo ha sido realizado por Pablo Rodriguez, hijo del dibujante gráfico y también mago Ángel Idígoras. Tengo que decir que tan solo tiene 17 años, me parece que tiene un talento fuera de lo común.

lunes, 13 de mayo de 2013

lunes, 1 de marzo de 2010

MARIUS CAZENEUVE

LA GRAN AVENTURA
DE MARIUS CAZENEUVE

Han pasado varios años desde la memorable conferencia que diera Marius Cazenueve en la Sorbona de París. En 1886 llega a Madagascar. La isla está ocupada por los Havas, que sin duda llegaron de Malasia hacia el siglo XIV. El 9 de octubre, cazenueve llega a la capital, Tananarivo, que es una ciudad de 50.000 habitantes. Es recibido por el Residente General de Francia, el señor Myre de Vilers. Éste, cansado de ser burlado por el gobierno del país, está encolerizado de tal manera que quiere marcharse. Le explica la situación al mago:
La soberana de Madagascar es oficialmente Renabalo-Manjaka III. La reina es una simpática persona de veintitrés años, muy amada por su pueblo, pero sin ningún poder, puesto que ella estaba bajo la tutela del marido, que es un viejo carcamal. Éste no es de sangre real, por lo que lleva solamente el título de Primer Ministro, lo que no le impide protagonizar un pequeño detalle histórico bastante extraño y para nosotros podríamos decir chocante. Este señor se había casado también con las dos reinas anteriores de la isla. Vosotros pensad lo que queráis.
En Madagascar, en aquellos tiempos, Inglaterra oponía una violenta lucha de influencia a Francia. El primer ministro está de parte de los ingleses, cuyos intereses con admirablemente definidos por los sacerdotes metodistas establecidos en la isla.
Así pues, Cazeneuve ha llegado precisamente para intentar establecer el prestigio de Francia, dando representaciones mágicas. Piensa que podrá renovar el éxito que treinta años antes había logrado en Argelia Robert Houdin. Pero el Residente General de Francia es muy escéptico…
Cazeneuve no se descorazona por este ambiente desfavorable. El 10 de octubre logra invitar al Primer Ministro Rainilairivony a la Residencia francesa y le ofrece una sesión de prestidigitación… con todo su séquito asiste a los juegos sorprendentes del mago francés. Éste –como por encanto- hace aparecer una pizarra, virgen de toda escritura, en la que aparecen luego las siguientes palabras en caracteres malgaches: ``Tu país será salvado, si tú sólo aceptas como aliados a los representantes de Francia´´. Y no oculta decir que estos milagros no son debidos a la brujería, sino a la Ciencia, a la ciencia francesa… Después de esto, el primer Ministro se muestra muy afable junto con su séquito y se nota que sus relaciones con el señor Le Myre de Vilers son ahora menos frías.
Al día siguiente, un terrible incendio se declara en Tananarivo. Altas llamas se propagan en todo un barrio de la ciudad. Los nativos piensan que no pueden hacer nada para evitarlo y se conforman con mirar y huir. Es cierto que las casas están construidas de madera y por ese motivo es muy difícil evitar que ardan.
Desde lo alto de su palacio, la reina Ranavalo, inmóvil bajo un parasol rojo con borlas de oro, contempla el incendio.
Repentinamente, queda asombrada. ¿quién es? –pregunta a sus sirvientes-, ¿quién es ese pequeño diablo que pasa entre las llamas? Ese ``pequeño diablo´´ es Marius Cazeneuve, que armado con un hacha, se lanza con audacia a aminorar los efectos del desastre.
Y puede ser que poco más tarde, en su cámara real, la reina, descansando, sueñe con el pequeño diablo que corría entre las llamas…
Sea como sea, al día siguiente, Cazaneuve es invitado a palacio. Es recibido con todos los honores militares y la reina se entrevista con él durante media hora. Más tarde hace una sesión de juegos de magia y explica que sus juegos sólo son productos de una gran habilidad y que también lo son de sus conocimientos de algunas ciencias como las matemáticas, la química, la astronomía, la física, la medicina... Nombrar la medicina fue como si hubiera dicho una palabra que produjo unos efectos imprevistos. Se daba el caso que nuestro ``pequeño hombre´´, había hecho en su juventud, desde 1856 a 1858, estudios de medicina, los cuales le sirvieron para convertirse poco a poco en el médico particular de la reina. La enfermedad que ésta padecía era el tedio que el anciano marido le producía. Y así, lentamente, Cazeneuve, pasó de médico a amante. De más está decir que la influencia del pequeño francés sirvió enormemente a los intereses de Francia. Los sacerdotes metodistas, aunque pidieron y les fueron enviados, desde Inglaterra, manuales de prestidigitación, nada pudieron contra los enfrentamientos ``del brujo francés´´
Pero como toda ilusión es evanescente Cazeneuve, tuvo que retornar a Francia llevándose un fabuloso contrato para el gobierno francés. Mas la magia del poder es más fuerte que la de cualquier mago! Cazeneuve no consiguió cobrar nunca un solo franco de comisión por aquel fabuloso negocio.
¡Donde hay dinero de por medio, no hay ilusión que valga!

lunes, 16 de noviembre de 2009

...de Chisteras y Conejos.

¿CÓMO COMENZARON LOS MAGOS CON LA CHISTERA Y LOS CONEJOS?
ISAAC FAWKES
El 15 de enero de 1797, sesenta y seis años después de la muerte de Isaac Fawkes, John Ertherington salía a las calles de Londres con su cabeza cubierta por el primer sombrero de copa de la historia, que él mismo había ideado.
Como los conejos ya se habían inventado mucho años antes, los ilusionistas ya estaban en disposición de hacerlos aparecer dentro de las chisteras.
Sin embargo, algunos historiadores piensan que el juego de la magia más famoso de todos los tiempos ya se realizaba con anterioridad a la ocurrencia de Ertherington, con la variante de que entonces los animalitos surgían de otro tipo de indumentaria craneal, el tricornio inglés.
El origen de esta ilusión no puede ser más disparatado. Empezó la cosa a finales de 1726, en la casita que el matrimonio Tofts poseía en Godalming, Surrey. La apacible vida de Mr. Tofts dio un vuelco cuando una noche, al volver del trabajo, su señora, entre agitamientos y sudores le explicó que había entrado en el hogar un enorme conejo blanco que la había violado.
Imagínense a Mr. Tofts batiendo la plusmarca mundial de estupor. El buen señor se fue esa noche a la cama convencido de que su cónyuge estaba chiflada. A las pocas semanas la anterior plusmarca quedó hecha añicos ante lo que vieron los desorbitados ojos de Mr. Tofts; Mary Tofts estaba rodeada de unos tiernos conejitos blancos que, según decía, acababa de parir. La noticia corrió por Surrey tan deprisa que no pudo pararse en sus fronteras y siguió difundiéndose por Gran Bretaña toda.
Hasta las augustas orejas del rey Jorge I llegó la historia de los retoños gazapos de Mary. El monarca envió al equipo médico de la Corte a investigar el acontecimiento. Los galenos acudieron al pueblo y consultaron al médico que había explorado a tan zoológica madre – John Howard – quién afirmó que, en efecto, los nacimientos se habían producido.
En estas estaban los doctores cuando Mary Tofts aseguró que había vuelto a visitarla su enamorado conejo y que estaba de nuevo embarazada, así que pensaron que lo suyo sería trasladarla a Londres para hacerle allí un estudio en profundidad. Un astuto médico la amenazó con una con una peligrosísima intervención quirúrgica, ante lo cual Mary tuvo que confesar que todo el asunto era una farsa que había inventado ella solita.
Aprovechando la popularidad de lo sucedido, como hacían los músicos ambulantes que parodiaban con éxito la invención de Mrs. Tofts, algún prestidigitador trasladó la historieta a su ámbito, y de un tricornio vacío extrajo un conejito blanco.
Es posible que ese no fuera otro que Isaac Fawkes, el más conocido de los ilusionistas de feria de la época. Su escenario, la feria de Bartholomew en Londres, era un lugar encantado frecuentado por equilibristas, gaiteros, cubileteros, cucañistas, comefuegos, titiriteros y manipuladores de carricoches.
Isaac Fawkes solía presentar seis espectáculos al día, y por sólo un chelín, el público podía contemplar cómo, en menos de un minuto, crecía un manzano recién plantado, presenciaba una impresionante colección de cien autómatas construidos por el célebre relojero Chistopher Pinbeck, que representaban entre otras escenas, la victoria británica en Gibraltar y quedaba absorto cuando el mago transformaba barajas en pájaros.
Seguramente también podía el visitante de la feria de Bartholomew ser testigo de la parodia del nacimiento de los conejos concebidos por Mary Tofts, cambiando la madre por un sombrero de tres picos.
De todas formas, el efecto con el que hoy se identifica a Isaac Fawkes es aquél en el que de una bolsa vacía extraía oro, plata, una pandilla de pollos vivos y hasta cien huevos, juego que todavía es representado por multitud de magos.Isaac Fawkes, el primer gran mago inglés, murió riquísimo en 1731, noventa y nueve años antes de que el Gran Brujo del Norte encontrara conejos en las chisteras y cinco después de que un conejo gigantesco y poco galante se colara en casita de Mrs. Toft

viernes, 4 de septiembre de 2009

LA LEYENDA DE PINETTI

PINETTI UN MAGO DE LEYENDA



Después de su muerte inspiró una leyenda que habría dejado mudo a su tenaz adversario, el escritor Decrems. Cómo nació ésta no lo sabemos. El Evening News de Londres publicó a principio de siglo de forma muy seria una singular historia titulado:

UN MARAVILLOSO MAGO
CUYAS HAZAÑAS ENGAÑARON
A UN EMPERADOR

Los rusos –escribe el Evening News- se han mostrado siempre muy aficionados a los trucos, ilusiones, juegos de agilidad, ventriloquia y otras misteriosas habilidades. Pinetti visitó San Petesburgo bajo el reinado de Pablo I. la reputación le había precedido nacía mucho tiempo a su llegada a la cantal de Rusia. El Zar mismo tuvo curiosidad de ser testigo de hechos que le habían sido contados por muchos cortesanos que habían visto a Pinetti.
Un día el mago fue avisado de que le habían concedido el honor de dar una representación en la Corte, para la cual debía presentarse a las siete de la noche.
Una brillante y numerosa concurrencia de damas y caballeros presididos por el Zar se encontraban reunidos en el salón escogido para esa velada recreativa, pero el prestidigitador no se presentaba.
Sorprendido y contrariado, el Zar miró su reloj, que marcaba las siete horas cinco minutos. Pinetti no era solamente culpable del retraso, sino que obligaba a la corte a esperarlo. Pasó un cuarto de hora, media hora, y Pinetti no aparecía.
Al fin, después de casi una hora, la puerta del salón se abre y el primer ayuda de cámara anuncia a Pinetti, que se presenta con la calma y la serenidad de un hombre al que nada se le tiene que reprochar. Sin embargo, el Zar está más que nervioso; pero Pinetti, muy extrañado, preguntó con la mayor tranquilidad:
-¿No me mandó Vuestra Majestad que estuviera preparado a las siete en punto?
-¡Justamente! –exclamó el Zar exasprerado.
-Pesfectamente –dijo entonces Pinetti-. Ruego a Vuestra Majestad se digne mirar su reloj y verá que he sido puntual, puesto que son exactamente las siete.
El Zar, sacando bruscamente su reloj para rechazar lo que consideraba como la última insolencia, quedó estupefacto y anonadado. El reloj indicaba exactamente las siete. Miró el reloj de péndulo de salón, consultado veinte veces durante la espera: el reloj marcaba y tocaba las siete. Los cortesanos sacaron sus relojes y todos marcaban las siete, así como todos los relojes de Palacio.
El arte del mago acababa de manifestarse de pronto por ese extraño retroceso sobre la marcha del tiempo. A la cólera sucede la admiración.
Viendo que el Zar sonríe, Pinetti se dirige a él y le dice:
-Ruego a Vuestra Majestad que se digne perdonarme, pues con este juego he deseado hacer mi primera aparición ante Vos, mas yo sé cuánto se aprecia la verdad en la Corte y es vuestro reloj el que tiene el deber de decíroslo. Si tenéis a bien en consultarlo otra vez enseguida veréis que marca la hora real.
El Zar , una vez más, saca su reloj y comprueba que marca las ocho y unos minutos. La misma rectificación se verifica en todos los relojes de Palacio. Esta hazaña fue seguida de otras, tan divertidas como sorprendentes.
Este artículo ha sido traducido a diversos idiomas. No sabemos si es verdad o leyenda, pero es bello saber que un mago, ha realizado, después de su muerte, un maravilloso juego donde la verdad y la fantasía se unen para dar paso al misterio.

jueves, 13 de agosto de 2009

MAGO MATTHEW BUCHINGER



MAGO MATTHEW BUCHINGER

EXTRAIDO DEL LIBRO AVENTURAS DE 51 MAGOS Y UN FAKIR DE CUENCA

Están ustedes ante el más fabuloso de todos los ilusionistas, y seguramente de todos los artistas que en el mundo han sido, son y serán.
No fue el mago más habilidoso, ni el que llevó una vida más aventurera, ni el que tenía en su repertorio los juegos más espectaculares, y sin embargo, nunca ha habido nadie como el llamado “pequeño hombre de Nuremberg”.
Matthew, el benjamín de los nueve hermanos Buchinger, nació en 1674, sin manos y sin piernas. Su estatura no alcanzaba más allá de los setenta y tres centímetros y medio, y a pesar de sus limitaciones se convirtió en una de las personas más populares de media Europa. Buchinger sabía tocar la flauta, la trompeta, la gaita y el dulcimer, una especie de xilofón de cuerdas.
¿Qué como podía hacerlo? Pues no lo sé. Además, llego a ser un experto calígrafo y dibujaba con maestría retratos, paisajes y escudos de armas. ¿Cómo lo conseguía? Ni idea. Era también capaz de jugar a las cartas, a los dados, a los bolos y de afeitarse sin ayuda. ¿Cómo podía hacer todo eso?
Lo ignoro. Por si fuera poco, Matthew Buchinger era una auténtica lumbrera como ilusionista, que embobaba al público con la travesura de sus bolitas en los cubiletes, manejando todo tipo de artilugios mágicos y haciendo aparecer y desaparecer pájaros a su antojo. ¿Cómo, eh, como diantres lograba este hombre esos prodigios? Lo siento, pero también desconozco este extremo. Como diría Wodehouse, con todo lo que ignoro, podría llenarse una biblioteca.
Las proezas del bueno de Buchinger llegaron hasta su vida privada. Producto de sus cuatro bodas tuvo once hijos, ¡once! ¿Cómo lo hizo? Eso sí que lo sé, pero no es este el lugar más adecuado para explicarlo.
Después de pasmar a todos los habitantes de su ciudad, Nuremberg, habiendo ya conquistado Alemania toda, Mattew Buchinguer marcho a Inglaterra, donde se encargó de destrozar flemas británicas en sus actuaciones en el “Duke of Mallborough´s Head” y en diversas salas y tabernas londinenses.
En 1722, seis años después de su gira británica, siendo una de las personas más famosas de Alemania, falleció Mathew Buchinger, el más fantástico de los magos.
Cuando años después Jules de Révere creó la palabra “prestidigitación”, que viene a significar “dedos rápidos”, no cayó en la cuenta de que uno de los mejores prestidigitadores ni siquiera tenía dedos.
Comparado con Buchinger, el gran ilusionista Johannes Brig, contemporáneo y paisano suyo, era todo un privilegiado porque, aunque cojo de los dos pies, era poseedor de una mano. Lo de estos dos sólo tiene una explicación. Es cosa de magia.

miércoles, 22 de julio de 2009

LA FIANZA DE GOLDING

LA FIANZA Y LAS FINANZAS DE HORACIO GOLDING
RAMÓN MAYRATA



En 1931 Horacio Golding se había rehecho, una vez más, de los reveses de fortuna que le condujeron, a menudo, de la riqueza a la miseria. Esta vez, la clave de su éxito era el número de la mujer cortada, que realizaba mediante una terrorífica sierra circular. El tremendo espectáculo entusiasmaba a los americanos, y cinco compañías, al amparo de su nombre, recorrían los Estados Unidos presentándolo.
Estaba actuando en Nueva York. Aquella noche, entre sesión y sesión, había quedado citado con Harry Kellar para cenar. Era la primera vez que el padre de la magia le invitaba a su casa. Golding estaba nervioso, porque dos horas más tarde tenía que actuar de nuevo en el teatro, y temía que no le diera tiempo a paladear una entrevista que imaginaba inolvidable. Ante Kellar desplegó lo mejor de su repertorio y, aunque era conocido como el mago más rápido del mundo, terminó con el tiempo justo para reincorporarse al teatro. De modo que ordenó a su chofer que acelerara, aunque el límite de velocidad era sólo de quince millas.
Un policía de tráfico salió en su persecución y les obligó a detenerse. Golding, al comprobar que le había reconocido, le explicó que tenía que actuar de inmediato, que le esperaban en un teatro abarrotado. El policía aseguró que el incidente se solucionaría con una pequeña fianza, porque él declararía que solo iba a 18 millas por hora, para acelerar los trámites.
En comisaría, el inspector de guardia estipuló la fianza en cien dólares. Golding vació su cartera sobre la mesa. Sólo tenía 98 dólares, pero ofreció un valioso anillo para completar la cantidad. Sin embargo, el inspector le informó de que él no podía pagar su propia fianza. Era preciso que lo hiciera otra persona.
Golding llamó a su chofer. El propio hombre se quedó estupefacto cuando supo que se esperaban de él cien dólares. Golding le abrazó y aprovechó el contacto para introducirle el dinero.
-Hoy mismo te he pagado esa suma. ¡Busca en tus bolsillos!-. La voz de Golding sonó tan imperiosa que el chofer se llevó las manos a los bolsillos maquinalmente. Se topó con un fajo de billetes que entregó al inspector. Pero éste no pudo contar más que 98 dólares. Golding le rogó que le permitiera comprobarlo. Eran 98 efectivamente. Pero tuvo buen cuidado de retirar un par de ellos. Mil veces había hecho operaciones similares con las cartas en el escenario. Se volvió hacia el chofer y le zarandeó:
-Saca lo que te falta- gritó, mientras le introducía nuevamente los dos dólares en el bolsillo.
Gracias a aquellos dos dólares pudo actuar aquella noche ante su público. Cuando terminó la función se reunió con su abogado y preparó la defensa, pues al día siguiente estaba citado ante el juez. El agente que le había detenido cumplió su palabra y declaró que circulaba a 18 millas por hora.
-¿Cómo lo puede asegurar?- preguntó el abogado.
-Porque al adelantar mi cuentamillas marcaba 18.
-¿Al adelantarles? Eso significa que el coche iba a una velocidad inferior. Tal vez a 15 millas, el límite de la prohibición.
El juez no quiso complicarse la vida y dictó veredicto de inocencia. Golding reclamó, entonces, su fianza. El inspector de policía le tendió un fajo de billetes. Golding le exigió que los contara él mismo.
-¡ 98 ¡ ¡Solo hay 98!- exclamó el inspector turbado.
-¿Cómo puede explicarlo?- preguntó el juez.
-Señoría, no puedo explicarlo. No puedo imaginar cómo lo hizo.
Y los fondos de la policía tuvieron distraer dos flamantes dólares. Golding nunca olvidó este lance y nunca se deshizo de aquellos billetes. Cuando volvieron las vacas flacas solía contemplarlos con ironía: Un buen mago –comentaba- no sabe nunca dónde aparece o desaparece el dinero.

miércoles, 25 de marzo de 2009

BELLACHINI, MAGO AL SERVICIO DEL REY

Ningún mago ha suscitado tantos imitadores como el polaco Bellachini. En nuestra época, todavía innumerables magos de la Europa Central se sirven de su nombre y quieren hacer creer al público que son sus discípulos consagrados. Sin embargo, Bellachini, bajo el punto de mira meramente técnico, no fue extraordinario. Imitador más que renovador, estaba dotado de una destreza manual muy mediana. Lo que era fascinante era la presentación de sus números, a la cual se ajustaba la magnificencia de sus aparatos, su propia prestancia y su fuerte convicción, que nadie puede estimar en su justo valor, pues se sabe que sus conocimientos imperfectos de los idiomas se prestaban a risa. A pesar de esto, y debido quizá a ello, puede ser que Bellachini significa hoy en ciertos países de Europa: mago. Como en Francia se dice: Robert Houdin.
Bellachini, hijo de aldeanos polacos, nació el 5 de mayo de 1828 en Ligota, Polonia. Desde su más tierna edad, se apasiona por todo lo que concierne a la magia. Pero tuvo que enfrentarse con la ruda escuela de la realidad y fue aprendiz de plomero.... y escapó en seguida de sus patronos, demasiados severos, y partió a America. Desgraciadamente, America no fue para él el país de las posibilidades ilimitadas, y decidió en seguida abandonar el Nuevo Mundo y embarcarse como polizón para Portugal. Por el camino fue descubierto por la tripulación. Debido a algunos juegos de prestidigitación, se hizo perdonar y ganó la simpatía del capitán y de todo el mundo. En Portugal se encontró con un grupo de bohemios que le admitieron con ellos. En esta ocasión aprendió una cantidad de trucos nuevos. Pronto apareció en las ferias, fiestas, hoteles, donde mostró su saber. A los dieciocho años, bajo el punto de vista material, quedó completamente independiente y empezó su carrera. Se casó con la hija de un médico de gran renombre. Bien pronto Bellachini fue el mago de más popularidad de toda Europa Central.
Poca cosa se sabe de su estancia en América. Se supone que trajo de allí al joven negro Jhon Steinmetz, con el cual presentaba el famoso número “La cabeza cortada”, su atracción vedette.
A menudo interpelaba a los espectadores de forma muy pintoresca. Un día, por ejemplo, ante un auditorio de príncipes, solicitó a una de “sus excelencias” si llevaba por azar ¡un pañuelo!....
La mayor gloria de su vida la encontró sin duda es sus repetidas visitas al rey de Prusia (el futuro emperador de Alemania) Guillermo I. El monarca se divertía cada vez que veía a este hombre lleno de malicia y le concedió muchas condecoraciones en diversas ocasiones.
Él mismo nos cuenta cómo obtuvo una de ellas.
El 12 de febrero de 1864 fue llamado al palacio real para presentar sus experiencias al rey.
¿Es verdad – le dijo el rey – que hacéis juegos de magia?
Si vuestra majestad me lo permite – respondió Bellachini – le diré con toda modestia que los espíritus a los cuales me encomiendo, son tan grandes y poderosos que tienen un poder ilimitado sobre todos los objetos...¡y lo mismo con el papel, la tinta y la pluma de Vuestra Majestad
¿Cómo es esto?
Si Vuestra Majestad me lo permite, yo le demostraré que Vuestra Majestad es incapaz de escribir ni una palabra sin mi voluntad...
El rey, medio en broma, medio intrigado, escuchó las palabras del artista; tomó una pluma y trató de escribir algunas palabras sobre una hoja de papel que encontró en su mesa. No pudo trazar una sola letra.
Si Vuestra Majestad tiene la bondad de escribir la frase siguiente: Bellachini es nombrado desde ahora mago de la Corte, lo hará sin ninguna dificultad.
El monarca lo hizo y la frase quedó escrita sobre el papel. La broma se convirtió en un hecho que procuró a Bellachini tres grandes ventajas. Recibió desde entonces más distinciones honoríficas que ningún hombre de Estado, general o sabio de su tiempo. Ningún monarca contemporáneo dejó de llamarlo: desde el Zar de Rusia a la Reina Victoria, desde el Rey de Italia al Rey de Baviera, sin contar todos los Príncipes de los pequeños países..... ---------todos le condecoraron. Murió el 24 de enero de 1885 en Parchim, ducado de Mecklembourg. Algunos instantes antes de la representación cerró los ojos para siempre....
Dos años antes de su muerte tuvo que soportar un gran dolor: su único hijo resultó muerto en un duelo.

viernes, 5 de diciembre de 2008

POWELL (VENTRILOCUO) Y LA MOSCA PARLANTE


Powell, el célebre ventrílocuo, tras una agotadora gira por Europa, se embarcó en El Havre con destino a Nueva York. Al otro lado del Atlántico le esperaban un montón de contratos, de modo que decidió tomarse la travesía como unas vacaciones.
Tuvo buen cuidado en evitar que nadie supiera su verdadera profesión para no tener que entretener los ocios de los demás viajeros con sus habilidades. Y desde luego, guardó las maletas que encerraban a sus célebres muñecos en el fondo del armario de su camarote.
Una noche, deambulando despreocupadamente por cubierta, contempló un cartel que anunciaba la actuación de un ventrílocuo, precisamente en una de las salas de fiesta del trasatlántico. No conocía a su colega y le picó la curiosidad. Reservó una mesa junto a la pista y regresó a su camarote para cambiar la ropa de sport por un elegante smoking.
Una hora después se hallaba dispuesto a gozar del esctáculo, mientras saboreaba un combinado. Le sorprendió la juventud del que actuaba.
Creía recordar que se llamaba Jenkins. A pesar de sus pocos años, se movía en el escenario con seguridad y aplomo. Hasta que una mosca empezó a importunarle.
Era una mosca realmente pesada. Volaba alrededor del ventrílocuo y se posaba una y otra vez en su rostro. Powell se dio cuenta de que aquel insecto molesto estaba poniendo nervioso al muchacho y desconcentrándole. El diálogo con su muñeco era cada vez menos chispeante y fluido. Y se podían apreciar los efectos en el público, pues las carcajadas iniciales se tornaron en risas corteses, hasta terminar convirtiéndose en un silencio espeso y frío.
Entonces Powell decidió utilizar sus habilidades, proyectó su segunda voz y la mosca comenzó a hablar. El público volvió a divertirse de lo lindo. Una salva de aplausos acompañaba las entrecortadas réplicas del ventrílocuo en escena. Powell contemplaba sus ojos atónitos, maravillados, despavoridos. Su actitud reforzaba la hilaridad del público, que creía asistir a una representación magistral.
¡Que bien finge! Comentaban unos a los otros.
¡ Y además no mueve los labios!
Pero aquel muchacho estaba a punto de marearse, sin poder explicarse por qué aquella mosca no paraba de hablar.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

ROBERTSON - LA MAGIA DE LAS SOMBRAS


Robertson fue matemático y físico, periodista y político, poeta y cantante, aeronauta e inventor del paracaídas. Este último invento acabó arrinconándolo, pues como aún no se había inventado los aviones carecía de interés práctico.
Prefirió emplear su ingeniosa inteligencia en investigaciones sobre el microscopio solar. Vivía es esa época en París, en una mansión de la calle Provence, un inmueble perfectamente orientado que decidió convertir en un gigantesco microscopio para el estudio del sol.
Los muebles le sobraban. Y, sin embargo, le faltaban espejos. Hizo instalar unos cuantos cristales venecianos para apoderarse y dirigir los rayos solares. Pero faltaban los rayos solares. Si abría las puertas y ventanas una invasión de sol inundaba las estancias. Era preciso crear un conducto que regulara la penetración del sol. De modo que practicó un agujero en cada una de las puertas de la casa. Un fino rayo de sol, guiado por los espejos, atravesaba las habitaciones oscuras.
Es curioso que quien pretendía dominar el sol acabara descubriendo el dominio de las sombras, pero fue así. Uno de aquellos días la mano de su hermano se interpuso entre el rayo solar y la pared y se proyectó, gigantesca, sobre los muros.
A partir de entonces se entregó al estudio de las sombras chinescas y de las proyecciones luminosas. Estaba convencido de que había descubierto la linterna mágica. Sin embargo tuvo noticias de que el jesuíta Kirtcher había ideado un aparato de estas características con varios siglos de antelación.
Entonces se aplicó a mejorar el artilugio. Pretendía que las imágenes proyectadas por la linterna crecieran de tamaño. El resultado fue el fantascopio, que convirtió las reducidas representaciones de la linterna en un espectáculo de masas.
Pero lo que constituyó una autentica novedad fue el sistema de proyección que empleó. El aparato era el mismo, aunque mejorado. Pero el resultado, a los ojos de los espectadores, totalmente distinto.
Hasta entonces le había salido todo al revés. En este caso también. Pero por una vez ésta fue la razón de su éxito. En lugar de situar el aparato tras los espectadores, lo colocó tras la pantalla. El resultado fueron las sombras solitarias, enigmáticas , incomprensibles.
Nadie sabía cómo lo hacía y muchos pensaban que un desconocido poder conjuraba desde ultratumba a las figuras de sus fantasmagorías. Al final acabó prescindiendo de la pantalla y proyectó sobre densas columnas de humo, de modo que las sombras se convirtieron en espectros.
Gracias a él la linterna mágica dejó de ser científica para ser mágica de verdad.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

SELBIT Y GOLDIN ¿QUIEN FUE EL PRIMERO?



El efecto de Selbit y el de Goldin eran bien distintos. Y tenían
razón. En la ilusión del inglés, como vimos, el efecto era que una
serie de planchas metálicas y un serrucho podían atravesar el cuerpo
de una mujer sin hacerle daño (“Sawing Through a Woman”)
mientras que en la versión norteamericana, el serrucho cortaba
por la mitad al cuerpo de la mujer (mostrándolo dividido, incluso)
para luego recomponerlo.
En su autobiografía, Goldin asegura que en 1909 ya se le había
ocurrido la idea de cortar una mujer por la mitad y que, recién en
1919, encontró el método para hacerlo aunque ningún productor se
sintió interesado en comprar y fabricar la idea. Sea esto cierto o no,
es un hecho que Goldin no presentó su efecto hasta la asamblea
anual de la Sociedad Americana de Magos (S.A.M) del 3 de junio
de 1921, es decir, varios meses después de que lo hiciera Selbit.
El historiador, asesor e inventor de ilusiones más importante
de la actualidad, Jim Steinmeyer, asegura que lo que hizo Goldin fue
apresurarse a fabricar un efecto como el que estaba haciendo
famoso a Selbit y presentarlo antes de que éste decidiera llegar a
América. Lo que logró, entonces, fue una ‘tosca’ versión de lo que
sería un gran suceso.5
Ese 3 de junio en la S.A.M, Goldin colocó a un botones dentro
de una caja, procurando que le sobresaliesen solo los pies y las
manos. Tras esto, Goldin serruchó la caja y, al finalizar, la mostró
dividida en dos partes. Más tarde, las unió y el joven botones apareció
sano y salvo.“Goldin cometió algunos errores aquella primera
vez –asegura Steinmeyer. Por ejemplo, utilizaba a un ‘botones’
en lugar de una dama atractiva. Además, el aparato que usaba
lucía muy grande y crudo de modo que el producto final no fue
tremendamente engañoso y falló en exaltar a la audiencia”.6
Sin embargo, en la audiencia se encontraba Howard Thurston
que, al ver el potencial del efecto, quiso tenerlo en su show. Fue así
que llegó a un arreglo con Goldin según el cual, a cambio del permiso
para presentarlo, Thurston refabricaría el efecto con ciertas
mejoras. Desde entonces, Goldin tuvo su truco bien armado,
comenzó a hacerlo con una mujer y con la cabeza de ella sobresaliendo
también de la caja. Esto supuso una gran diferencia con la
realizada por Selbit ya que, si bien se recuerda, en la de éste ninguna
parte del cuerpo sobresalía. De hecho, como dice
Steinmeyer, “la revista especializada Variety mostró poco respeto
por su creador y fue brutalmente honesto sobre las diferencias:‘La
de Goldin es llamada “Cortando una mujer por la Mitad”, ésta –la
de Selbit– debería ser llamada “Cortando una caja por la mitad’ ya
que omite el principal atractivo de la presentación de Goldin en
donde los pies y la cabeza están a la vista mientras el serrucho aparentemente
pasa a través de ella”.7
¿Qué otra cosa esperaban de alguien
cortado por la mitad?
Ya con estas modificaciones,Goldin presentaba el efecto como
“Bloodless Surgery”, es decir “Cirugía sin Sangre”.
Tras un breve monólogo inicial, el ilusionista invitaba a dos
señores a subir al escenario.Mientras tanto, su asistente entraba a
escena y era colocada dentro de la caja. Los espectadores –que preferentemente
debían ser doctores– tomaban el pulso de la señorita
y corroboraban que se encontrara en perfecto estado de salud.
Hecho esto, Goldin sacaba su serrucho de ‘dos manos’ e invitaba a
uno de los espectadores a cortar a la dama. Éste, obviamente se
negaba, así que lo invitaba a tomar los tobillos y, a la otra persona,
le pedía que sostuviese las manos de la víctima (no es ilógico pensar
que estos detalles provengan de los pies y manos atados en la
versión de Selbit).
Goldin y un ayudante suyo comenzaban a serruchar. Como
en el caso de Selbit, la caja no era de cartón de modo que el sonido
estremecía a los asistentes. El serrucho traspasaba la caja y era
ahora cuando la separaban sobre la misma mesa. Goldin pedía a
los doctores que volvieran a tomarle el pulso a la asistente. “Un
poco acelerado”, decían. “Naturalmente, retrucaba Goldin, qué otra
cosa esperaban de alguien que acaba de ser cortado a la mitad”.8
Finalmente, el mago unía ambas mitades y, tras unos pases mágicos,
la bella asistente salía sana y salva.
Selbit, entonces, cortaba la caja con una mujer dentro y, al
separar las dos mitades, se constataba que no había sufrido daño
alguno.Goldin, en cambio, cortaba la caja con una mujer dentro y,
al separar las mitades, cada una contenía una parte del cuerpo, de
modo que debía ir un paso más allá y recomponer a la víctima.
Publicidad y Popularidad
Tal fue el éxito de este efecto que, como dijo el periodista y autor de
libros de magia John N. Hilliard, “por muchos años la magia en
Estados Unidos ‘consistió prácticamente en nada más que “Sawing a
Woman in Half ”.9 Goldin, por su parte, decía que era un truco del
que hablaban “from the president to the negro in the street” (“desde
el presidente hasta el negro de la calle”); Nelson Downs en 1924
aseguraba que a Serruchando a una Mujer los magos “la habían cortado
hasta matarla”10 y un cronista diez años más tarde decía que
“Sawing a Live Woman in Halves” era muy buena pero fue vista
tanta veces que sorprende que todavía queden mujeres por alli”.Cientos de salas de todo el mundo presentaron la ilusión. La
prensa hablaba de ella como de una gran noticia política; los
medios cubrieron todos los casos de acusaciones por plagio entre
Goldin y Selbit en primera plana e incluso dos cortometrajes y un
anuncio de los cigarrillos Camel revelaban el modo en que eran

viernes, 19 de septiembre de 2008

LAS HERMANAS FOX

Las hermanas Fox fueron las inventoras de la famosa tabla OUIJA.

Los extraños golpeteos en casa de la familia Fox causaron sensación en los Estados Unidos; muchas personas los consideraron como la prueba de la comunicación entre vivos y muertos.Lo que le sucedió a Margaretta Fox y a sus hermanas, si las apariencias no engañaban, fue el acontecimiento más importante de la historia de la humanidad. Una prueba concluyente de que podemos comunicarnos con los espíritus de los muertos –lo que presupone que los muertos existen en forma de espíritus con los que es posible la comunicación– significaría el fin de miles de años de especulación: se demostraría que la muerte no es el fin de la vida, sino el traslado de la existencia a otro plano superior. De ahora en adelante, nuestro paso por la tierra podría ser considerado no como un breve incidente biológico sino como parte de un proceso mayor. Esto, y nada menos que esto, parecía quedar demostrado por lo que ocurrió en un pequeño chalet de madera en el pueblo de Hydesville, en el estado de Nueva York, el 31 de marzo de 1848. esta «apertura» marcó el comienzo del movimiento espiritista moderno, cuyos adherentes alcanzarían posteriormente cifras millonarias en todo el mundo.Los hermanos Fox eran siete, pero sólo tres participaron en los hechos: Leah, que tenía treinta y cuatro años en 1848, Margaretta, de catorce, y Catherine, de doce. el relato definitivo del incidente, que hizo época, lo proporcionó la madre cuatro días después en una declaración jurada, y ratificada como exacta por su marido. Contó que la casa donde vivían provisionalmente había padecido temblores inexplicables en las paredes y muebles, ruidos de pasos y golpes en las paredes y puertas. La familia llegó «a la conclusión de que la casa debía albergar a algún espíritu inquieto y desgraciado».Cansada por las molestias, la familia se acostó temprano la noche del viernes 31 de marzo. Margaretta y Catherine –las únicas que vivían aún con sus padres– sentían miedo de los ruidos y se habían instalado en la habitación de sus padres. Sin duda, fue la presencia tranquilizadora de su padre y su madre lo que animó a las chicas a responder con tanto descaro cuando comenzaron los golpeteos. Las niñas oyeron los golpes y trataron de hacer un ruido parecido, chasqueando los dedos. mi hija menor, Cathie, dijo: «señor Slipfoot, ¡haga como yo!», golpeando las manos. El sonido dio inmediatamente la misma cantidad de golpes. Cuando ella se detuvo, el sonido cesó un rato. Entonces Margaretta dijo, en broma: «no; haga como yo. Cuente uno, dos, tres, cuatro», golpeando las manos al mismo tiempo, y los golpeteos volvieron como antes. Tuvo miedo de repetirlo...de esto pasaron gradualmente a comunicaciones más elaboradas, usando un código alfabético por medio del cual se descubrió que los golpes eran obra de un espíritu; finalmente, la entidad se identificó como un buhonero de treinta y un años que afirmaba haber sido asesinado en esa misma casa y cuyos restos estaban enterrados en el sótano. Acudieron vecinos a verificar lo que ocurría; ellos también escucharon los golpes, hicieron sus propias preguntas y recibieron respuestas. Al día siguiente llegaron más visitantes y por la noche, a petición del espíritu, algunos hombres se pusieron a excavar en el sótano, para ver si podían comprobar la historia; desgraciadamente el pozo se llenó de agua y hubo que abandonar el intento.Para la familia Fox, en aquel momento, se trataba de la presencia de un fantasma. A lo largo de la historia se han dado miles de relatos en que los muertos vuelven a la tierra para transmitir mensajes o advertencias a los vivos, pero en este caso aparecía un nuevo elemento: una conversación entre vivos y muertos. Posteriormente una historiadora del movimiento espiritista, Emma Hardinge Britten, observó que eso significaba que no sólo el buhonero supuestamente asesinado, sino legiones de espíritus, buenos y malos, encumbrados e inferiores, podían comunicarse con la tierra en ciertas condiciones incomprensibles para los mortales; que esas comunicaciones eran producidas por medio de las fuerzas del magnetismo espiritual y humano, en una afinidad química; que las variedades del magnetismo de diferentes individuos proporcionaban «poder mediúmnico» a unos y se las negaban a otros.Al principio nadie entendió esas sutilezas, pero estaba claro que las hermanas Fox, de alguna manera, estaban dotadas para recibir esas comunicaciones: los golpeteos sólo se presentaban en su presencia y, además, ocurrían dondequiera que fueran ellas. Como sus vidas habían sido trastornadas por la publicidad, las niñas y su madre se marcharon de Hydesville y se instalaron en casa de la hermana mayor, Leah, en Rochester, pero los golpeteos viajaron con ellas. una y otra vez los mensajes insistían: «habéis sido elegidas para comparecer ante el mundo y convencer a los escépticos de la gran verdad de la inmortalidad.»si ese mensaje hubiese llegado, un buen día a unas escolares jóvenes e ignorantes de un distrito rural, podría haber supuesto una prueba convincente de que seres en otro plano de existencia trataban de comunicarse con nosotros en la tierra. Pero la situación no era tan simple, ya que esas ideas eran corrientes en los estados unidos durante los años 1840.En el siglo anterior hubo gente que consideró el recién descubierto mesmerismo no como un estado mental alterado que podía ser explicado en términos humanos, sino como un proceso previsto para permitir la comunicación con los espíritus. La controversia continúa. Dos años antes de los acontecimientos de Hydesville, un comentarista anotó que «periódicos y revistas rebosan de mordaces discusiones en torno al magnetismo y la clarividencia».Ese comentarista era Andrew Jackson Davis, un místico norteamericano semianalfabeto que, en estado de trance, producía libro tras libro de sorprendentes revelaciones acerca de la vida, del universo, de cualquier cosa. El hecho de que sus relatos estén plagados de errores no favorece su credibilidad, pero en su época muchos aceptaron sus predicciones acerca de una nueva era:es verdad que los espíritus se comunican entre sí mientras uno está en el cuerpo y el otro en una esfera más elevada, y eso también cuando la persona que está en el cuerpo no es consciente del influjo, y por lo tanto no puede ser convencida del hecho; y esta verdad seguirá presentándose en forma de demostración viva y el mundo saludará con deleite la llegada de esa era en que el interior de los hombres se abrirá y se establecerá una comunicación intelectual, como la que ahora poseen los habitantes de marte, júpiter y saturno.El amanecer de una nueva era Emma Hardinge Britten, médium y autora de "el espiritismo americano moderno".A partir de semejantes declaraciones no es sorprendente que Davis haya sido considerado el San Juan Bautista del movimiento espiritista. Sus escritos inculcaron una sensación de expectativa en los Estados Unidos y explican por qué el público interpretó rápidamente los acontecimientos de Hydesville como signos de una nueva era.las cosas avanzaron con extraordinaria rapidez. Mientras ellas vivían con su hermana Leah, en Rochester, los espíritus explicaron a las chicas que debían alquilar el salón más grande de la ciudad y dar una demostración de sus poderes; lo hicieron el 14 de noviembre de 1848. Ahora, por fin, todo el asunto había salido a la luz y pronto se vio que la opinión pública estaba claramente dividida entre los adherentes entusiastas que habían estado esperando una revelación de este tipo y los escépticos, no menos decididos, que veían estas manifestaciones como una impostura en el mejor de los casos y como obra del demonio en el peor.las emociones estaban exacerbadas. Las chicas fueron ridiculizadas y sufrieron con frecuencia agresiones físicas; hasta se atentó contra sus vidas. Cuando un comité investigó los fenómenos y no pudo encontrar pruebas de superchería, sus conclusiones fueron ignoradas y se nombró un segundo comité, más severo. Cuando también éste informó que no había encontrado pruebas de engaño, los enemigos de las chicas se enfadaron aún más. Las hermanas Fox no podían llevar una vida normal. Se marcharon de Rochester a Troy, después a Albany, capital del estado, y finalmente a Nueva York, donde llegaron en junio de 1850.Aunque es cierto que los procedimientos de investigación eran primitivos, desde el punto de vista actual, debemos aceptar que los neoyorquinos que acudieron a ver a las hermanas Fox no estaban dispuestos a que nadie se burlara de ellos; cientos de espectadores acudieron dispuestos a ser los que revelarían al mundo cómo se fraguaba la impostura, y salieron –si no persuadidos de que el mensaje de los espíritus era genuino– convencidos de que el fenómeno desafiaba las explicaciones normales. Horace Greeley, director del Tribune y uno de los hombres más influyentes del país, estaba persuadido de la honestidad de las chicas y se transformó en su ardiente paladín.a esas alturas habían aparecido otros médiums que pretendían emular a las hermanas Fox, pero ninguno amenazó su preeminencia. Los fenómenos evolucionaron desde las preguntas y respuestas por medio de golpes hasta la escritura automática y las manifestaciones en voz alta, culminando en la comunicación oral, en la que los espíritus se «apoderaban» de las médium. Los mensajes eran acompañados por toda clase de fenómenos físicos: movimientos de muebles, teleportaciones, levitaciones de los asistentes o de la médiums, toda clase de ruidos y una amplia variedad de fenómenos luminosos. una y otra vez, las hermanas fueron puestas a prueba, con más severidad cuando Kate se sometió a las investigaciones de William Crookes mientras visitaba Inglaterra. Crookes dio fe de su autenticidad con persuasiva insistencia:durante varios meses he disfrutado de la oportunidad casi ilimitada de comprobar los diversos fenómenos que ocurrían en presencia de esta dama, y examiné especialmente los fenómenos auditivos... parece que sólo es necesario que coloque su mano en cualquier sustancia para que se produzcan en ella fuertes golpes, como una pulsación triple, que a veces son tan fuertes que se oyen a varias habitaciones de distancia. he escuchado... esos sonidos que provenían del suelo, las paredes, etc., cuando las manos y los pies de la médium estaban sujetos, cuando estaba de pie sobre una silla, cuando estaba suspendida del techo en un columpio y cuando se desvaneció en un sofá... los comprobé de todas las formas que se me ocurrieron, hasta que tuve que llegar a la conclusión de que eran hechos auténticos y objetivos, no producidos mediante trucos o medios mecánicos.Pero no todos estaban tan convencidos. desde el principio, los escépticos afirmaron que las hermanas hacían trampa. Nunca lograron demostrar sus afirmaciones, y las explicaciones que proponían eran, en general, totalmente inadecuadas. pero sus teorías iban a recibir un inesperado apoyo, primeramente de la familia de las hermanas Fox y después de las mismas médiums.¿confesión o confusión?el día en que las hermanas Fox admitieron haber cometido fraude, fue un día feliz para los escépticos. No obstante, esta confesión fue posteriormente revocada. ¿qué pensar de las fundadoras del espiritismo?tres años después de aquellos acontecimientos que marcaron época, ocurridos el 17 de abril de 1851 en casa de la familia Fox, en Hydesville (Estados Unidos), una tal señora Culver hizo unas declaraciones en Arcadia (Nueva York) que causaron gran revuelo. Estaba emparentada con los Fox, ya que la hermana de su marido era la esposa de David, hermano de las Fox. declaró que:durante dos años había creído sinceramente en la comunicación por golpeteos; sin embargo, algo que vi en una visita que hice a las hermanas me hizo sospechar que hacían trampa. Decidí que de alguna manera debía salir de dudas, y algún tiempo después me ofrecí a Catherine para ayudarla en sus demostraciones. Catherine, al parecer, aceptó de buen grado su ofrecimiento, y pasó a enseñarle cómo se hacían los trucos:los golpes se producen con las puntas de los pies. Hay que utilizar todos los dedos. Después de practicar durante casi una semana, con Catherine al lado enseñándome, también yo fui capaz de producir estos golpes.Hoy en día es imposible averiguar cuál fue el motivo de la revelación de la señora culver. Puede que se tratara simplemente de amor a la verdad, o que hubiera por medio una cuestión de celos. A primera vista su revelación no parece que pueda explicar todos los fenómenos relacionados con las hermanas Fox.Por otro lado, es un hecho que se observó y examinó una y otra vez a las hermanas y que nunca fueron descubiertas en flagrante impostura. Tal como señaló su defensor, Horace Greeley, editor del Tribune, era, en efecto, posible que muchas cosas de las que ellas realizaban las pudiera hacer también un mago en el escenario. Sin embargo éstos eran artistas profesionales con experiencia, y en cambio las dos niñas no poseían las mismas habilidades que ellos, ni estaban entrenadas.Sin embargo, los razonamientos de sus defensores y los resultados favorables de las investigaciones fueron olvidados cuando el 24 de septiembre de 1888 Margaretta (entonces señora Kane) comunicó a un periodista del New York Herald que tenía la intención de revelar que su actuación como médium había sido un engaño desde el principio basta el fin. Su hermana menor, Catherine (entonces señora Jencken) acudió desde Inglaterra para apoyarla. El 21 de octubre se congregó en la academia de la música de new york una gran multitud que quería oír la confesión:estoy aquí esta noche para denunciar, como una de las fundadoras del espiritismo, que todo ha sido un engaño desde el principio al fin, que se trata de la más absurda de las supersticiones, la más vil blasfemia conocida en el mundo.El New York Herald describió la reacción: se produjo un terrible silencio. Todos sabían que se encontraban ante la principal responsable del espiritismo, su fundadora, su más alta sacerdotisa y médium. Se puso de pie sobre una pequeña mesa de pino, calzada sólo con medias. Mientras ella se mantenía inmóvil pudieron oírse diversos golpes fuertes, tan pronto en las bambalinas, como detrás del escenario o en el pasillo... la señora Kane se excitó. Comenzó a dar palmadas, a bailar y chilló: «¡es un engaño! ¡el espiritismo ha sido desde el principio al fin una farsa! ¡no es más que un truco! ¡no hay nada de verdad en ello!» siguió un torrente de aplausos.Ese hubiera debido ser el golpe mortal al movimiento de cuyo nacimiento Margaretta era responsable. No obstante, pese a que la mayoría de los presentes quedaron convencidos, otros no, y sus reservas se vieron justificadas al cabo de un año, cuando Catherine primero y Margaretta después se retractaron de su confesión. Margaretta recalcó que todo lo que había dicho en contra del espiritismo era «absolutamente falso». Se negó a decir quiénes la presionaron, pero mencionó que «altas jerarquías de la iglesia católica hicieron todo lo que pudieron para que entrara en un convento». De hecho, se había convertido al catolicismo poco después de la muerte de su marido.También culpó a su hermana Leah, acusándola de haberlas arrastrado a ella y a Catherine en ese asunto. Pudo muy bien ser que Leah animara a sus hermanas menores y que, siendo la que tenía más sentido práctico y visión del futuro, tomara la decisión de embarcarse las tres en un tipo de vida en el que el stress emocional y social era inevitable. No obstante, nunca anteriormente sus hermanas habían mostrado resentimiento.¿cuál era, pues, la verdad que se escondía detrás de la confesión y posterior retractación? Indudablemente, si Margaretta era capaz de producir sobre el escenario golpes simulados, demostrando así sus facultades para engañar al público, hay motivos más que suficientes para pensar que también utilizó estos trucos durante sus actuaciones como médium.La sospecha de que, al menos algunas veces, hacía trampa fue confirmada por una fuente inesperada: su marido. el explorador del Ártico Elisha Kent Kane se había enamorado de Margaretta cuando ésta contaba sólo 13 años de edad. En contra de la voluntad de su familia la estuvo cortejando durante tres años, hasta que finalmente se casó con ella. A su muerte, Margaretta publicó las cartas y versos que él había escrito durante aquellos años. Contenían abundantes pruebas de que su marido creía que hacía trampas. «oh, Maggie –escribió en una carta–, ¿no te cansas nunca de esta monotonía sin fin de continuos engaños?» y en otra: «no puedo soportar el pensar que estás enredada en un asunto de maldad y engaños.»el hecho de que Margaretta autorizara la publicación de estos documentos acusatorios sugiere que era consciente de haber estado empleando trucos. Sin embargo, si aceptamos la declaración hecha en 1888 de que todo fue un engaño desde el principio al final, nos encontramos casi con tantas cuestiones por resolver como si aceptamos que todo es verídico. Una de las personas más famosas que se sentaron junto a las hermanas Fox fue la cantante Jenny Lind, que distinguió entre los fenómenos físicos y mentales: «aunque vosotras fuerais capaces de producir estos sonidos, es imposible que contestéis las preguntas que me han sido contestadas esta noche.»Nos han quedado docenas de testimonios contemporáneos de gente convencida –a menudo en contra de su escepticismo inicial– de las cualidades psíquicas de las hermanas Fox. Esto no significa que las actuaciones de las hermanas se aceptaran como lo que pretendían ser. Muchas personas entre ellas, Horace Greeley, admitían la veracidad del fenómeno como tal, pero mantenían una opinión más abierta con respecto a su naturaleza: sea cual sea el origen o la causa de los golpeteos, lo que es un hecho es que las señoritas en cuya presencia se dan estos ruidos no los producen. Las señoritas afirman haber sido informadas de que esto no es más que el comienzo de una nueva era, en la cual los espíritus encarnados estarán más estrecha y claramente conectados con aquellos que han adquirido inmortalidad... de todo esto no sabemos nada, ni podemos aventurar nada. Pero si nos limitáramos a escribir las preguntas que hicimos y las respuestas que obtuvimos durante una sesión, se nos acusaría de haberlo hecho adrede para apoyar la teoría que considera estos fenómenos como manifestaciones de espíritus difuntos.Parece razonable atribuir las «confesiones» de las dos hermanas menores a los avatares de su vida personal: ambas eran aún colegialas cuando todo comenzó; ambas habían sido catapultadas desde un oscuro medio rural hasta una posición prominente en una de las ciudades más grandes del mundo. El trágico fin de la romántica historia de amor de Margaretta hubiera desequilibrado a cualquier muchacha menos vulnerable. Margaretta se dio a la bebida y a la droga, como había hecho su hermana antes de casarse con el abogado Henry Jencken. A pesar de que este matrimonio le dio dos hijos, terminó también con la temprana e inesperada muerte del marido. En estas circunstancias, y quizás influenciadas también por los enemigos del espiritismo, no es de extrañar que las dos hermanas –ninguna de las cuales fue nunca muy inteligente– llegaran a un estado de confusión en el que la verdad y la falsedad se confundían.En 1904, cuando todas las hermanas Fox habían muerto, una de las paredes de su vieja casa de Hydesville se derrumbó. Entre las ruinas se encontró los restos de un cadáver. Fue imposible identificar a quién había pertenecido el cuerpo. Sin embargo, constituye una curiosa afirmación del «mensaje» que habían recibido las hermanas fox medio siglo antes.







CASA DE LAS HERMANAS FOX (DONDE COMENZÓ TODO)