Siempre me ha llamado la atención las historias curiosas del mundo de la magia y, me topé con una que me llamó de forma llamativa su atención y que quiero compartir con vosotros. Pude descubrirlo en el volumen número 9 de revista semestral Maese Coral cuyo director es el gran historiador de la magia Ramón Mayrata. En la pagina 45 de dicha revista nos encontramos con el articulo de Martín Pacheco y titulado Cumberland en castellano.
Antes de hablar de lo que más me ha llamado la atención del artículo os voy a contar algo de manera muy breve sobre quien fue nuestro protagonista. En el cine español conocemos el landismo como el cine que el gran actor Alfredo Landa interpretaba en la década de los setenta. Pues bien en el último cuarto del siglo XIX se hizo muy famoso un mago inglés al que se conoció con el nombre de Stuart Cumberland quien con el tiempo se convirtió en la persona conocida por lo que se llamó el cumberlandismo. Fue ayudante de otro famoso mago llamado Irving Bishop, de quien conoció la técnica que haría famoso a ambos. Cuando Cumberland siendo aun muy joven dejó el espectáculo de Bishop por discrepancias personales, nuestro protagonista preparó su propio espectáculo con el que recorrió varios países con un número que desafiaba todo lo que la inteligencia puede llegar a comprender. Lo más curioso es que tanto Cumberland como Bishop es que ellos aseguraban que no había ningún tipo de truco y que nada tenía que ver con otros efecto de mentalismo. Para poneros en contexto voy a intentar explicar en que consistía el “fenómeno”. Encontrar un objeto escondido solo con tocar la mano de la persona que anteriormente lo había escondido. Adivinar una palabra o número que alguien piensa y sin que lo dibujar un objeto oculto guiándose tan solo por la presión o movimientos de quien lo pensó. Todo esto lo realizaba con tan solo ciencia, o eso era lo que confesaba. Lo curioso de lo que se conoció como cumberlandismo no fue Cumberland ni Bishop quienes lo presentaron por primera vez. Su “inventor” fue un señor llamado Jhon Randall Brrown quien lo llamó “lectura muscular”. Ahora que para quien no conocía la existencia y vida de Stuart Cumberland y también para los que la conocían os voy a contar lo que en realidad me llamó extraordinariamente la atención.
Era sabido por mucha gente interesada en la historia de la magia que conocían que Cumberland estuvo en España dando conferencia y actuaciones e, incluso que tenía varios libros escritos en idioma inglés. El primero de estos libros fue le llamado A Thought-Reader´s Thoughts escrito en 1888, pero recientemente se ha descubierto que justo en 1887 Cumberland escribió un libro en español y al que titulo ¿Que es la Adivinación? Publicado por Fuentes y Capdeville y que contenía 37 páginas. Hasta aquí lo podíamos contar como una rareza, pero lo más sorprendente de esta historia en que tan solo se ha localizado una unidad de dicho libro. Es decir tan solo existe un libro en todo el mundo escrito en español escrito por Cumberland, escrito en español y llamado ¿Qué es la adivinación? El libro se encuentra en la Senate House Library, dependiente de la Universidad de Londres y donde se encuentran más de 13.000 volúmenes. El problema es que no han querido dar ni tan siquiera una copia de dicho libro.
He decidido escribir este articulo en mi blog por si algún amante de la magia o literatura tiene en su librería un libro con dicho titulo o lo encuentra en algún rastrillo y así sabe el valor sobre todo histórico de dicho volumen de tan solo 37 páginas y sin desmerecer su valor económico. Suerte.
